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Representantes de la UNRWA aseguran encontrarse sin financiación para “distribuir ayuda” a la población refugiada de Palestina

Representantes de la UNRWA aseguran encontrarse sin financiación para “distribuir ayuda” a la población refugiada de Palestina
Las representantes de la UNRWA Raquel Martí y Alexandra Cordero, en su comparecencia esta mañana ante la Comisión de Comparecencias Ciudadanas, han puesto énfasis también en la crisis sanitaria de la COVID-19 en territorios como Líbano, donde “están ocupadas la totalidad de las camas UCI y no hay ventiladores”

La directora ejecutiva de la Asociación Comité español de la UNRWA, Raquel Martí, y la técnica de educación para la ciudadanía global de la delegación aragonesa de la UNRWA, Alexandra Cordero, en su intervención esta mañana ante la Comisión de Comparecencias Ciudadanas del Parlamento aragonés, han reconocido que cuentan con “una deuda de setenta millones de dólares y necesitamos cerca de dos mil millones para hacer frente a nuestros sistemas educativos y sanitarios y distribuir ayuda”. “En el año 2018 la administración Trump decidió retirar la financiación a Palestina y el déficit económico fue elevadísimo, desde entonces llevamos arrastrando esta crisis económica y cada año tenemos que recortar programas”, han añadido.

 

 

Martí ha comenzado la comparecencia y ha explicado que “la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina se creó en 1949 tras la guerra árabe israelí para asistir en educación, salud y servicios sociales a la población refugiada en Palestina”. “Actualmente hay casi seis millones de refugiados y es la población que más tiempo lleva bajo esta condición, en concreto, setenta y dos años”, ha denunciado.

 

Con respecto a la crisis sanitaria, ha asegurado que, en Líbano, “el número de casos COVID se está disparando en los últimos meses, están ocupadas la totalidad de las camas de UCI y no hay ventiladores en el país”. Asimismo, en palabras de Martí, “en esta situación se encuentra atrapada la población refugiada, que no disfruta de todos los derechos civiles del país y tiene prohibidas profesiones como la medicina, la agricultura o la pesca”.

 

En otros países como Siriao Jordania, o en Gaza, “la situación no es mucho mejor”. “Un tema que preocupa mucho”, ha detallado Marí, “es la demolición de viviendas palestinas en Cisjordania que el año pasado batió su récord con casi novecientas viviendas y alguna infraestructura sanitaria”. De igual forma, en relación con las vacunas, la representante de UNRWA ha lamentado que “Israel se ha negado a vacunar a la población palestina”. “En total el territorio palestino ha recibido por parte de Rusia y de los Emiratos Árabes unas treinta y siete mil vacunas para más de cinco millones de personas”, ha añadido.

 

Por su parte, Cordero ha manifestado que su labor es “transmitir las labores de la Agencia a la población aragonesa para que los ciudadanos sean críticos y conscientes de la realidad de la población refugiada en Palestina”. “Gracias a la financiación de las administraciones públicas aragonesas, como el Gobierno de Aragón o el Ayuntamiento, estamos realizando actividades en la Comunidad, estamos poniendo énfasis en el ámbito rural y estamos empoderando a la ciudadanía para que participe activamente en la defensa de los derechos de los ciudadanos refugiados”, ha concluido.

 

El diputado socialista Sergio Ortíz ha explicado que “el Gobierno de Aragón está comprometido con la cooperación internacional” y “se han destinado recursos económicos para hacer frente a la COVID-19 en los países más desfavorecidos”. Por el contrario, ha apuntado, “en el Ayuntamiento se han recortado ayudas al desarrollo además de otras partidas”. Desde el G. P. Popular, José Antonio Lagüens ha reconocido “el esfuerzo titánico” de la UNRWA en “la zona más caliente y estratégica durante toda la historia de la humanidad” que tiene un “problema que ya se dilata en el tiempo y para el que el Tribunal Penal Internacional ha abierto investigaciones por crímenes de guerra a ambos lados”.

 

Elisa Sacacia (Ciudadanos) ha puesto en valor el trabajo de UNRWA y ha reconocido que “las cifras que nos presentan nos dejan sin respiración, pese a que era de imaginar que la COVID habría agravado la situación”. También ha puesto el foco sobre la “protección infantil y de la mujer, la seguridad alimentaria y nutricional y las necesidades de agua”. Por parte de Podemos, el parlamentario Nacho Escartín ha explicado que en 2002 estuvo en “los campos de refugiados de Líbano y Palestina” y conoció a “personas que setenta y dos años después tienen la llave de su casa porque la legalidad internacional que nosotros tenemos que defender les permite volver a su hogar”.

 

En representación de CHA, Carmen Martínez ha recordado que “hay familias que han visto hasta cinco veces demolida su vivienda” y ha asegurado que desde su grupo quieren “hacer presión para que la comunidad internacional atienda estas cuestiones de extrema vulnerabilidad”. Desde Vox, Santiago Morón ha manifestado “decepción por su comparecencia porque no han detallado el objeto de su labor humanitaria y las distintas tareas que realizan” y ha preguntado a las representantes de la asociación “cómo dirigen la actividad” y “si se encuentran con muchos problemas”. Por último, Álvaro Sanz (IU) ha agradecido a las representantes de la UNRWA haber puesto sobre la mesa “una cuestión que nos enfrenta a nuestras propias hipocresías como primer mundo y como instituciones” y “por el contexto donde trabajan, que es donde se puede ver la ocupación ilegal del territorio palestino”.

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