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La estrategia de prevención del suicidio incidirá en la formación, la detección e intervención precoz para reducir la incidencia por encima de la media que registra Aragón

La estrategia de prevención del suicidio incidirá en la formación, la detección e intervención precoz para reducir la incidencia por encima de la media que registra Aragón
El director general de Asistencia Sanitaria, José María Abad, ha presentado en la Comisión de Sanidad a instancia de la consejera Sira Repollés las líneas generales del plan de actuación del Gobierno de Aragón para evitar un fenómeno que cada año causa de media 113 muertes en la Comunidad

La estrategia aragonesa de prevención del suicidio formará parte del futuro plan de salud mental y, a través de la coordinación entre los diferentes departamentos, impulsará diversas acciones en las áreas de prevención, intervención y detección a posteriori bajo la premisa de que se trata de un problema “prevenible” que en Aragón, donde se da una incidencia superior a la media nacional (nueve casos por cada cien mil habitantes frente a los siete y medio estatales), causa una media de 113 muertes al año. Así lo ha avanzado el director general de Asistencia Sanitaria, José María Abad, durante su comparecencia en la Comisión de Sanidad a instancia de la consejera Sira Repollés. 

Abad ha abundado en las líneas generales de la reciente presentación de un plan “en continua evolución y modificación” que, sin embargo, nace con vocación de permanencia en el tiempo como una “guía de actuación” y que no pretende crear una red específica de profesionales para prevenir el suicidio, sino trabajar desde la red de salud mental y atención primaria. El director general ha justificado no haber dado a conocer todavía el documento marco de la estrategia por estar todavía “en fase de valoración de la idoneidad de sus fases” por los profesionales, pero ante “la afición por los documentos” de los grupos de la oposición, ha asegurado que próximamente estará disponible en la web de Sanidad y que no requiere memoria económica propia puesto que formará parte del futuro plan de salud. 

En cuanto a las actuaciones concretas, la estrategia contempla acordar con los medios de comunicación un libro de estilo para informar sobre el suicidio “sin caer en sensacionalismos ni justificarlo como solución ni tampoco ocultarlo”, así como establecer con los colegios profesionales “barreras farmacéuticas” que dificulten el acceso a fármacos y “barreras telemáticas” mediante un algoritmo que identifique espacios web que puedan potenciar o animar al suicidio.

También contempla desarrollar con UNIZAR una estrategia de prevención en la universidad y, en colaboración con Educación, ayudar a los profesores a valorar el riesgo de suicidio de los estudiantes y cómo afrontar los casos. Además, con Servicios Sociales buscará mejorar la detección del riesgo en la población mayor y en aquéllos en riesgo de exclusión y, con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, impulsará un programa de formación ya que, según ha explicado Abad, “se trata en sí de una profesión de riesgo que, además, en muchas ocasiones es la primera en atender estos casos”.  

En el área de intervención, la estrategia establecerá escalas de detección del riesgo en Atención Primaria y Urgencias mediante su implantación en la historia clínica electrónica “de forma que se pueda detectar de forma precoz el riesgo para derivar estos casos a una intervención más específica”, ha explicado Abad. Por último, el director general ha avanzado que el plan también contempla recabar la colaboración del Instituto de Medicina Legal de Aragón para que los forenses identifiquen en las autopsias los suicidios consumados y proporcionen a los familiares, considerados “supervivientes al suicidio” y, por tanto, en situación de riesgo, una carta con recomendaciones sobre cómo actuar y dónde dirigirse para recibir ayuda profesional. 

Por parte de los grupos parlamentarios, Olvido Moratinos (PSOE) ha destacado que la estrategia de prevención del suicidio es un documento “vivo y flexible que se puede ir actualizando” y que constituye una acción “muy demandada” tanto por las Cortes como por una sociedad que debe ser “menos competitiva y materialista”. 

“¿Hay plan o no hay plan?”, ha preguntado directamente la popular Ana Marín, quien ha recordado sus iniciativas de impulso al Gobierno para presentar una estrategia “que se ha quedado en un powerpoint de diecisiete páginas repletas de frases cortas y conceptos inconcretos y que sin memoria económica no vale para nada”. 

Pos su parte, Susana Gaspar (Ciudadanos) ha criticado que se haya limitado a leer “hoja a hoja” el documento de la presentación de las líneas básicas del ocho de octubre y ha preguntado por la duración de la estrategia, los recursos humanos y materiales, la asignación presupuestaria, el modelo de evaluación y las áreas implicadas. 

Itxaso Cabrera (Podemos EQUO Aragón) ha advertido sobre el peligro de “simplificar” y “medicalizar” la cuestión del suicidio y dejar fuera problemas que desembocan en ella como el acoso escolar, los desahucios o la adaptabilidad de los presos a las cárceles y ha reivindicado el valor de la guía de prevención puesta en marcha por el Colegio Profesional de Psicología, entre otros. 

Desde CHA, Isabel Lasobras ha considerado que el Parlamento debería haber tratado en más ocasiones este problema y ha puesto el acento en el papel que juega la sociedad en la prevención para prevenir el suicidio. “Si la sociedad empatiza, hay una opción de salvarles porque las personas que se suicidan no quieren dejar de vivir, sino dejar de sufrir”, ha defendido. 

Santiago Morón (Vox en Aragón) se ha preguntado si las administraciones están mostrando una adecuada atención a este grave problema y, pese a considerar adecuada” la estrategia aragonesa, ha lamentado “la lentitud” en su desarrollo. “Si la detección es clave, ¿nos podemos permitir tres años para su desarrollo?”, se ha preguntado. 

Mimentras tanto, Esther Peirat (PAR) ha estimado “fundamental” la estrategia de prevención al suicidio porque “sin ella poco o nada podemos hacer” ante datos “escalofriantes” como que cada año se suiciden en Aragón 113 personas en Aragón y que sea la segunda causa de muerte a nivel mundial en los jóvenes de entre 15 y 29 años. 

En último término, Álvaro Sanz (IU) ha lamentado no haber podido contar con el documento marco y ha mencionado cuestiones como la incorporación de la historia sanitaria, que la formación llegue al conjunto de profesionales y no se cargue exclusivamente a Atención Primaria y si se va a reforzar la “profundamente precarizada” red de salud mental.  

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