Actualidad

Nota de prensa

Patricia Almárcegui, el viaje a través de la palabra

Patricia Almárcegui, el viaje a través de la palabra
La escritora ha profundizado en su obra y en la concepción de la literatura de viajes en una nueva edición del ciclo ‘Conversaciones en la Aljafería’, en el que ha participado junto al literato David Mayor y a la profesora de periodismo María Angulo

El baile, casi siempre, sigue la cadencia de un viaje, con sus notas rápidas y vibrantes que no pueden por menos que alternarse con pasajes oscuros y pausados. Lo mismo sucede con la escritura, y eso demuestra Patricia Almárcegui en cada uno de sus textos. Tal y como ha declarado el también literato David Mayor en una nueva edición del ciclo ‘Conversaciones en la Aljafería’, Patricia “es una escritora del asombro y de la maravilla porque releva en sus textos la capacidad que tiene el mundo para deslumbrarnos e invitarnos a pensar, a escribir y a imaginar”.

 

Almárcegui comenzó escribiendo libros teóricos, como ‘El sentido del viaje’, pero transitó hacia la novela con ‘El pintor y la viajera’ o ‘La memoria del cuerpo’, y llegó a sumergirse en “un género híbrido entre la memoria, la prospección histórica y cultural, la ficción del yo y la mirada sugerente y penetrante sobre las culturas de ‘lo otro’” en ‘Irán’ o en ‘Una viajera por Asia central’. Como ella misma explica, con independencia del género, “hay que extraer la belleza porque la imagen construida se fija en el corazón y en la memoria más que la palabra”, pero a la vez desea que “se hable de la realidad y que haya algo político y social”.

 

“Los textos siempre los escucho, estoy escuchando mientras leo. Hay una oscuridad en la poesía que me interesa muchísimo y conforme pasan los años me voy fijando más en el mundo a través de ella”, ha reconocido la escritora, al tiempo que ha dejado patente la “dificultad de crear literatura y belleza a partir de algo que es la realidad”. “Hay libros de viajes que lees como si fueran un libro de poemas”, ha añadido.  

 

Almarcégui, durante la conversación, se ha definido a sí misma como una “mujer privilegiada”, pero sin duda la autonomía y la disciplina son las que han marcado su carrera. “El formar parte del Ballet Clásico de Zaragoza me hizo convertirme en una mujer autónoma, y quizás mi primera gran decisión fue que quería ser bailarina”, ha relatado. Asimismo, las diferentes lenguas han definido su forma de ver y de afrontar la otredad. Así, ha manifestado que, como Goethe, cree “en la idea de que a partir de una determinada lengua se te configura una gramática en la cabeza y vas traduciendo el mundo a través de fórmulas”.

 

“Cuando viajas, el cuerpo llega en el momento, y el alma o la sinapsis llega tres días más tarde”, ha sentenciado Patricia Almárcegui. En este sentido, ha profundizado en la idea de que “los lugares nos condicionan”, porque “hoy en día los lugares hablan, son testimoniales y devuelven memorias de la gente que ha pasado por ellos”. Quizás, por ello, Patricia utiliza “la palabra casa inconscientemente” allí donde está. “Ahora tengo una mejor relación con Zaragoza porque cuando te reconcilias con la vida te reconcilias también con tu lugar materno”, ha concluido.

Notas de prensa relacionadas: