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El modelo de escolarización temprana del Gobierno de Aragón aspira a superar el próximo curso las cuatrocientas plazas para alumnos de dos años

El modelo de escolarización temprana del Gobierno de Aragón aspira a superar el próximo curso las cuatrocientas plazas para alumnos de dos años
El director general de Planificación y Formación Profesional, Ricardo Almalé, ha comparecido esta mañana en la Comisión de Educación, Cultura y Deporte a petición de la consejera Mayte Pérez para hacer un balance de la apuesta del Ejecutivo aragonés por la escolarización temprana, que ya cuenta con doscientas cincuenta y ocho escolares y emplea a más de cien técnicos

Zaragoza, 26/02/19.- La apuesta por la escolarización temprana para niños y niñas de dos años alcanza ahora mismo la cifra de doscientas cincuenta y ocho plazas y aspira a contar el curso próximo con más de cuatrocientas repartidas en más de veinte centros, según ha anunciado esta mañana el director general de Planificación y Formación Profesional del Gobierno de Aragón, Ricardo Almalé, en la Comisión de Educación Cultura y Deporte.

El responsable en materia de planificación educativa del Ejecutivo, que ha comparecido a petición de la consejera de Educación, Cultura y Deporte, Mayte Pérez, para informar sobre la escolarización de aulas de alumnos de dos años, ha hecho una defensa del modelo impulsado por la DGA, que ahora mismo presta servicio en catorce centros públicos repartidos entre las tres capitales de provincia y la localidad zaragozana de Cadrete, por su utilidad “para luchar contra la desigualdad y el fracaso escolar” y favorecer la “conciliación familiar”.

También ha destacado su contribución a la “consolidación” de plazas en aquellos centros públicos que habían visto mermada su demanda y que ahora ven como, según los datos aportado por Almalé, un sesenta por ciento de los que arrancan en las aulas de dos años permanecen en él. “Estamos consiguiendo romper la inercia que llevaban con el acceso a los tres años y así logramos un reparto más equilibrado”, ha asegurado. Para dar cuenta de la buena aceptación de estas aulas ha puesto como ejemplo los centros de El Parque, en Huesca, donde se ha pasado de veintiséis solicitudes a cuarenta y una, y el Hermanos Marx, de Zaragoza, donde han pasado de veintiuna a cuarenta y cuatro peticiones.

Almalé también ha significado la “profesionalidad” del personal a cargo de esos pequeños, técnicos de educación infantil y de jardín de infancia, que reciben formación específica, además de la labor de revisión y adaptación periódica de las infraestructuras, la “flexibilidad horaria”, permitiendo la incorporación escalonada en septiembre, el “sentimiento de pertenencia” de los alumnos con el centro y la “relación directa” con las familias mediante entrevistas individuales y envío de informes trimestrales.      

Durante el debate con los representantes de los diferentes grupos, Almalé ha defendido la apuesta por centrarse en la escolarización de los alumnos de dos años porque el tramo de cero a dos años “todavía tiene una incidencia muy baja” ya que, según ha asegurado,  de los doce mil dos cientos matriculados en la horquilla de cero a tres años más de la mitad se encuentra en el tramo de dos a tres años. Por último, ha asegurado que el coste de las escuelas municipales se encuentra entre los setenta y ochenta euros mensuales, una cifra que ronda los cien euros en el caso de las guarderías de la DGA y que hay que imputar exclusivamente a los gastos de comedor.

La diputada del PP, María José Ferrando, ha criticado que el modelo del Gobierno de Aragón está “al revés” porque pone por delante la administración pública y la conciliación por delante del alumno, es “una fórmula para llenar los colegios de baja demanda” y ha olvidado la labor de calidad de los centros privados. Ha cuestionado que la escolarización temprana  sea beneficiosa para los niños y que contribuya a combatir la desigualdad social y en todo caso ha preguntado si el Ejecutivo piensa extenderla al medio rural y a la escuela concertada.

La socialista Margarita Périz ha empleado parte de su tiempo en alabar el desempeño de Almalé durante la presente legislatura y ha defendido el papel que su partido ha jugado a lo largo de la historia en la defensa de la educación infantil. Además, ha echado mano del testimonio anónimo de una profesora a cargo de alumnos de dos años que destaca el papel de estas escuelas para “luchar contra las desigualdades sociales y económicas”, la conveniencia de la “discriminación positiva de los centros públicos” en detrimento de la concertada así como la satisfacción de los padres con este modelo.   

Por parte de Podemos, Erika Sanz ha señalado la conveniencia de contar con esta oferta de plazas gratuitas en el ciclo de cero a tres años por ser un “derecho” de los menores que contribuye a la “equidad” y “ayuda a reducir el fracaso escolar” y ha defendido que universalizar el ciclo de cero a tres años es hacer “política feminista” porque “sin gratuidad, los cuidados recaen sobre las mujeres, lo que impide su desarrollo profesional”. Pese a esas coincidencias, sí ha encontrado aspectos criticables como los “criterios de acceso, el escaso diálogo” y el carácter “tímido” del proyecto. 

La parlamentaria del PAR María Herrero ha asegurado que el Gobierno “carece de un modelo” y sólo actúa “para quedar bien con parte de la sociedad” y ha reclamado a Almalé que hable del modelo “pedagógico” que defiende y por qué es beneficioso escolarizar a los pequeños a esa edad, puesto que no existe un consenso claro de los expertos. “Reconozca que tenemos un problema de la natalidad y nos sobran instalaciones”, le ha pedido. Y ha criticado el “injusto” criterio de admisión por el que se favorece a las familias cuyos dos progenitores tiene trabajo.

Desde Ciudadanos, Susana Gaspar, sin dudar de los beneficios de la escolarización temprana, sí ha cuestionado el “proyecto piloto” de Educación, una “aventura sin rumbo claro” porque “su prioridad no eran los alumnos sino los centros educativos”, no era “universalizar” la educación de cero a tres años sino “cómo evitar que determinados centros no tuvieran pérdidas de alumnos”, ha asegurado. Gaspar ha reprochado que la consejería no haya tenido en cuenta herramientas existentes, como las guarderías de la DGA y ha coincidido con la mayoría en reclamar que se modifique el criterio para otorgar las plazas. 

Por último, Gregorio Briz, diputado de CHA y representante del Grupo Mixto, ha reivindicado que su partido ya propuso hace años que la educación infantil de cero a tres años fuera de competencia pública, reglada y universalizada, y ha defendido el modelo de la consejería por su contribución a la mejora del rendimiento y la actitud de los alumnos y ha destacado como uno de los aspectos “fundamentales” del proyecto el que logre que los niños se queden en los centros en los que comienzan su etapa educativa temprana y por ello ha preguntado si existe un planteamiento de futuro para seguir avanzando en este modelo.

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